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Noticias: elección nuevo moderador general



Hoy ha sido elegido el nuevo Moderador General de la Congregación de los Misioneros de la Preciosa Sangre: Don Emanuele Lupi.


Don Emanuele, nacido el 5 de febrero de 1974, es originario de Albano Laziale. Fue incorporado a la congregación en el año 2000 y ordenado sacerdote en el 2001.



Ha sido misionero durante varios años en Tanzania y Perú. Remplaza al Padre William Nordenbrock, de quien ha sido vice-moderador en los últimos seis años. Les deseamos a ambos, que sigan caminando iluminados por el Espíritu Santo y al servicio de la congregación y de la iglesia.

Que san Gaspar del Búfalo, el venerable Juan  Merlini, y todos los santos misioneros intercedan por él.
Fiesta de la Preciosa Sangre de Jesucristo

San Gaspar del Búfalo, sacerdote fundador de los Misioneros de la Preciosa Sangre, escribió en unas de sus cartas estas palabras: “Este es el precio de la Redención, éste es el motivo de mi confianza en mi salvación; a esta devoción quiero consagrar mi vida; y soy yo Sacerdote para aplicar la Sangre Divina”.

En primer lugar, la sangre derramada de Jesucristo es el precio que se pagó por nuestra salvación. Así como la sangre de los corderos fueron puestas sobre los dinteles de las puertas para liberar al pueblo de Israel del ángel exterminador, de la misma manera la sangre de Cristo nos liberó de la muerte eterna y nos abrió las puertas del cielo.

Hoy en día urge marcar con al sangre de Cristo, la vida de muchos hermanos y hermanas que son víctimas de diversas clases de abusos, como por ejemplo:

  • Maltrato físico/violencia física.
  • Maltrato verbal, emocional o psicológico: por ejemplo los insultos, gritos y manipulación, Control de las redes sociales y los teléfonos, el horario y las amistades de la víctima.
  • Maltrato infantil.
  • el abuso sexual. Y este es una de las peores formas de maltrato, porque las secuelas de estos actos íntimos pueden no desaparecer nunca.
  • el Bullying. Hace referencia tanto al maltrato físico y psicológico que se produce en el ámbito escolar. La vulnerabilidad de las personas que padecen el acoso escolar y el dolor que sientes es tan grande que pueden llegar a suicidarse en los casos más extremos.
  • El mobbing es prácticamente idéntico al bullying, con la diferencia de que ocurre en el ámbito laboral.
  • el Maltrato digital o ciberbullying.

El Señor Jesús quiere liberar a la humanidad de estos sufrimientos, de esta cultura de muerte que se hace constante en nuestra sociedad. Marcar la vida de las personas con la sangre de Cristo significa acoger, apoyar y denunciar. De esta manera colaboramos a la salvación de Dios.

En segundo lugar, consagrar la vida a la Sangre de Cristo, significa vivir en los limites de las periferias humanas., significa amar la vida, respetar la vida y promover la vida de todos y todas. Muchos quienes viven en el límite, en la periferia, como por ejemplo, las personas excluidas en razón de su sexo, raza o situación socioeconómica., jóvenes que reciben educación de baja calidad y que no tienen oportunidades., los pobres y desempleados., los migrantes y   desplazados, etc. Al consagrar la vida a la sangre de Cristo, nos comprometemos a formar un mundo mejor para todos y todas.

Por último, dice san Gaspar, “soy yo sacerdote para aplicar la Sangre Divina”. Él sabía que no podía quedarse con los brazos cruzados frente al sufrimiento y pobreza., no podía quedarse inmóvil frente a la amenaza de muerte y destrucción, por eso se compromete para que no se derrame más sangre, más vida.


Que la fiesta de la Preciosa Sangre de Cristo nos estremezca y nos lleve al compromiso con los hermanos.

Padre Omar Cerda

Celebración del Bicentenario de la Congregación Misioneros de la Preciosa Sangre.

El sábado 29 de agosto en el Templo de la Preciosa Sangre, los Misioneros de la Preciosa Sangre celebraron el Bicentenario de la Fundación de su Congregación por San Gaspar del Búfalo.

La ceremonia fue presidida por Monseñor Galo Fernandez, obispo auxiliar de Santiago. Durante su homilia hizo memoria agradecida del trabajo de los Misioneros en la Diócesis, principalmente por la promoción y defensa de los mas pobres en la Zona Oeste de la Iglesia de Santiago.

A la ceremonia asistieron los laicos/as de cada uno de los ministerios y apostolados donde trabajan los misioneros, así como las hermanas de la Congregación de la Preciosa Sangre de la hermana Brunner y las religiosas de la Congregación Preciosa Sangre de la hermana Magdalena Guerrero.

Monseñor Galo Fernandez, Obispo Auxiliar de Santiago.

Religiosas de la Preciosa Sangre de la hermana Magdalena Guerrero.







Tu vales la Sangre de Cristo.

Misioneros de la Preciosa Sangre del Vicariato Chileno.

Alumnos Misioneros del Saint Gaspar College.


El sueño continúa...



  • “El sueño continúa...” Este es el lema elegido para celebrar el Bicentenario de Fundación de la Congregación Misioneros de la Preciosa Sangre.
  • Soñar, entre otras cosas, es el deseo intenso de algo. San Gaspar del Búfalo soñó con una muchedumbre de operarios que iban por toda la tierra propagando la devoción a la Sangre de Cristo.
  • Hoy, luego de doscientos años, este sueño continúa en cada hombre y mujer que desde la vivencia de la Espiritualidad de la Preciosa Sangre tienen como misión ser agentes de reconciliación en el mundo.


El Origen

Las personas se muestran felices cuando han alcanzando la meta deseada. Las metas se originan en los sueños que se tienen de la propia existencia. Soñar, entre sus muchos significados, es el deseo intenso de algo. Sin embargo, no todos los sueños son realizables a causa de factores físicos, psíquicos, emocionales o sociales. Los sueños deben recibir orientación y ayuda para llevarlos a cabo. Por ultimo, hay sueños a los que se invita a colaborar y  que luego se asumen como propios y se realizan por amor.
San Gaspar del Búfalo fue un gran soñador. Su sueño más grande fue consagrar su vida para aplicar la Sangre Divina  a todas las almas., o dicho de otra manera, soñó con consagrar su vida para que la humanidad entera experimentara la salvación de Dios por la sangre derramada de Cristo.
Como mencionaba en el párrafo inicial, para concretar los sueños se necesita ayuda porque es difícil sacar adelante una obra solos., y de esto era consiente nuestro santo. Al respecto afirmaba: “Las obras son de Dios. El debe cuidarlas”. 
Predicar la salvación por la sangre de Cristo no era tarea sencilla, sobre todo en un país que vivía las consecuencia de las invasiones napoleónicas. El Papa Pio VII le confió a Gaspar la misión de restaurar la vida religiosa y moral en los estados pontificios, además de afrontar el bandidaje por medio de las misiones populares.  Su primera tarea fue, trabajar en la renovación del Clero. Una vez reformado el clero se reforma el pueblo, afirmaba el santo. 
El historiador italino, Giorgio Papasogli, nos cuenta en su libro: Vida y Tiempos de San Gaspar del Búfalo, un evento importante que da inicio a la misión del sacerdote Del Búfalo:
Desde el 03 de octubre hasta el 02 de noviembre de 1814, Gaspar predicó en Giano, un                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      pequeño pueblo de Umbria. Estando allí lo llevaron a visitar un antiguo monasterio abandonado... Estaba dedicado al mártir y obispo san Felix y tenia mas de mil años de antigüedad... Gaspar sintió fascinación por ese santuario abandonado. El 10 de noviembre, durante una reunión de los Operarios Evangélicos, Gaspar propuso  adquirir para ellos la Iglesia y el convento de san Félix en Gianno. El Papa Pío VII, por petición de Monseñor Cristaldi, otorgó el convento como sede de los sacerdotes misioneros.
El 15 de agosto de 1815, fiesta de la Asunción, los aldeanos repletaron la Iglesia de San Félix que se había vuelto a abrir para el culto. Y esa fecha quedó como la fecha oficial de fundación.
En esta casa se comenzó a concretar el sueño de Gaspar y la obra de Dios. La casa en Gianno serviría no solo como residencia de los misioneros, sino también para dar asilo al clero y a la tan anhelada reforma del mismo.
Relato de Fundación

Canta un antiguo dicho cristiano que, Dios escribe recto sobre lineas torcidas buscando la realización plena y la felicidad individual y comunitaria de las personas. Por lo tanto, se debe estar muy atento a los signos de los tiempos para descubrir el dedo de Dios en la historia y no ponerle resistencia, tal com lo hizo nuestro santo.
Antes de fundar su congregación, Gaspar del Búfalo, fue parte de los “Operarios Evangelicos” fundados por don Cayetano Bonnani para el trabajo de la misiones. Mas tarde, luego que Pio VII restituyera la Compañía de Jesús en 1814 , Gaspar del Búfalo quiso concretar la aspiración de su niñez: ser jesuita. Pero el Sumo Pontífice lo llamó a ser misionero secular.

Para fundar la Congregación de Misioneros, San Gaspar recibió la ayuda de dos grandes hombres: de Don Francisco Albertini (Director Espiritual de San Gaspar) y de Don Cayetano Bonnani. 
Giorgio Papasogli nos relata en su libro el origen de la nueva Congregación fundada por el santo del Búfalo.

Don Francisco Albertini transmitió a Gaspar del Búfalo sus primeras aspiraciones. Un día en que Albertini estaba en oración, sintió un fuerte impulso sobrenatural para despertar en las almas la devoción a la Preciosísima Sangre de Jesús, mediante la fundación de un instituto especial.
El 08 de diciembre de 1808 Gaspar, entonces neo-sacerdote de 22 años, predicó sobre la Sangre de Jesús durante la misa en la Iglesia de san Nicola In Carcere. En esta Iglesia Albertini era canónico y fue allí donde sintió la inspiración de promover la devoción a la Sangre de Jesús. Ese mismo día fue instituida una Pia Unión formada por 15 hombres y 15 mujeres.
el 27 de febrero de 1809, Albertini presenta la Regla a la Santa Sede para que la Pia Unión tenga el reconocimiento canónico. Mas tarde compone, también, la corona de la Preciosa Sangre.
En 1810 Albertini y Gaspar del Búfalo parten al exilio a Piacenza, luego a Bolonia, Imola y Lugo. Durante el tiempo de exilio, Gaspar y Albertini, elaboran un proyecto de reglamento base para institutos de misioneros y monjas. Entretanto, don Cayetano Bonnani, el 17 de junio de 1813, fundó en Roma los Operarios Evangelicos para mantener las misiones, y el 29 de diciembre de 1813, San Gaspar, estando en el exilio,  es invitado a formar parte del grupo y se adhiere a ellos.
en 1814, al volver del exilio, la situación era la siguiente: Existía la Pia Unión de la Preciosísima Sangre que tenia sede en la Iglesia de San Nicola In Carcere fundada por Albertini., Existía, además, una institución de Operarios Evangélicos fundada recientemente por Bonnani, la cual obtuvo muy pronto la aprobación y la Iglesia y el convento en Gianno. Gaspar, con el empuje de Albertini, esperaba inculcar la devoción a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo a los misioneros reunidos por Bonnani. Albertini, por su parte, fue más lejos. Temiendo que de ser presentada la propuesta a los Operarios Evangelicos por Gaspar solamente, pudiese ser rechazada, fue directamente donde monseñor Cristaldi exponiéndole todo y obteniendo de él una entusiasta confirmación.  
El 28 de febrero de 1815, Monseñor Cristaldi escribe a Gaspar pidiéndole que ore, para que don Cayetano Bannani tenga a bien que su instituto lleve el titulo de la Preciosísima Sangre de Jesús.
el 01 de marzo de 1815, Gaspar escribe a Bonnani  solicitando también que su obra lleve el titulo de la Preciosísima Sangre de Jesús.
El 23 de septiembre, por petición de Gaspar del Búfalo y Albertini, el Papa Pío VII eleva a Archicofradía la Pia Unión. Albertini, además de su meta de difundir mas eficazmente la devoción a la Preciosísima Sangre, pensó instituir en la Archicofradía un grupo de sacerdotes dedicados a las misiones. En 1817 Gaspar fue elegido Director General de las Misiones de la Archicofradía  y fue el primer promotor y misionero de la Preciosa Sangre. Después se agregaron a la Archicofradía todos los otros Operarios Evangélicos que par tal motivo fueron llamados Misioneros de la Archicofradía de la Preciosísima Sangre. Fue hasta 1830, cuando la Institución de los misioneros estaba consolidada, se separa de la Archicofradía fundada por Albertini y tomara el nombre de Congregación de las Misiones de la Preciosísima Sangre.
Así fue el nacimiento de la Congregación Misioneros de la Preciosa Sangre y la devoción a la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo.

El Apóstol de la Sangre de Cristo

“Este es el precio de la Redención, éste es el motivo de mi confianza en mi salvación., a esta devoción quiero consagrar mi vida., y yo soy Sacerdote para aplicar la Sangre Divina”. 
San Gaspar del Búfalo.

A lo largo de la historia de la Iglesia son varios los santos que han predicho, por gracia de Dios, la aparición de grandes personalidades. Se cuenta que San Pio de Pietrelcina predice que el cardenal Montini sería el Papa y que llevaría el nombre de Juan XXIII., años más tarde, en su encuentro con Karol Wojtila, le predice que él sería el Romano Pontífice.  
Don Raffaele Bernardo, Misionero de la Preciosa Sangre, en su libro “San Gaspar, Santo del Pueblo”., cuenta que estando Francisco Albertini en el confesionario del Monasterio de la Visitación en Roma, una humilde y santa monja, María Inés del Verbo Encarnado, inspirada ciertamente por Dios, le dice: “Conocerá usted a un joven sacerdote, celoso por la gloria de Dios, y con él, en la opresión de los enemigos y en las penas, formará una gran amistad y será su director espiritual. La característica que lo distinguirá será la devoción a San Francisco Javier. El será un misionero apostólico y fundará una nueva Congregación de sacerdotes misioneros bajo la invocación de la Sangre Divina, para la reforma de las costumbres y para la salvación de las almas, para promover el decoro del clero secular, para despertar a los pueblos del indiferentismo y la incredulidad, llamándolo al amor del crucificado. Fundará una institución de monjas, que él no dirigirá. Será la trompeta de la Sangre Divina, con que sacudirá a los pecadores y a los sectarios, en los tiempos difíciles de la cristiandad”.
Esta profecía la comparte Francisco Albertini con Gaspar del Búfalo, estando éste último en peligro de muerte durante el exilio en Piacenza como consecuencia del deterioro físico y del malestar estomacal, el cual le producía convulsiones y dolores intestinales. A la mañana siguiente de tan importante confesión, Gaspar del Búfalo recupera poco a poco las fuerzas y en pocos días se restableció completamente.
La gracia que Dios otorga a sus hijos en los momentos de dolor, angustia y aflicción no solo alivia, como el bálsamo en la herida, sino que, robustece el alma y fortalece para seguir en marcha el camino de la vida. Además de re-orientar o confirmar el estilo de vida y vocación. Para san Gaspar, la gracia de Dios significó la fortaleza para seguir adelante y confirmar que la devoción a la Sangre de Cristo era el arma mística de todos los tiempos, la fuente de amplias bendiciones, por ella se vence la tentación y nos reconcilia con el Padre, ella otorga paz y tranquilidad y purifica toda la tierra.
San Gaspar del Búfalo fue nombrado el Apóstol de la Sangre de Cristo no   solo por predicar sobre ella, sino por creer que por ella Dios purifica y libera. De hecho, no había sermón en que no hablara del amor con que Cristo había derramado su sangre por las almas. Dedicaba, además, mucho tiempo a la meditación de este misterio y a la oración. Ante el crucifijo se inflamaba todo y a menudo caía en éxtasis. Su consuelo y esperanza era la Sangre de Jesús. No suspendía las predicaciones a pesar del mal clima. A todos los sacerdotes inculcaba la devoción y daba material para difundirla. En las puertas de las casas y de los cuartos mandaba poner letreros con la siguiente inscripción: VIVA LA SANGRE DIVINA. En las misiones instituía la cofradía de la Preciosísima Sangre y la hora de adoración a la Sangre de Cristo. A sus misioneros los exhortaba diciendo: “Vayan, lleven la Sangre de Cristo a todo el mundo”. 

Bibliografía
   
1. Papasogli, Giorgio. Vida y Tiempos de San Gaspar del Búfalo. Roma, 1977.
2. Bernardo, Raffaele. San Gaspar, Santo del Pueblo. Albano, 1989.  

21 de Octubre, Fiesta de San Gaspar del Búfalo


Hoy día, celebramos un hombre extraordinario, el fundador de los Misioneros de la Preciosa Sangre, San Gaspar del Bufalo.  Su nombre completo es San Gaspar Melchor Baltazar del Bufalo, nombrado por los tres reyes magos.  El nació para ayudar a todos nosotros a encontrar el Rey único y verdadero.  Como los reyes magos siguieron la estrella que los guio hacia Jesús, San Gaspar ha sido para nosotros faro que ha enriquecido nuestra fe con la espiritualidad de la Preciosa Sangre.

Cuando honramos a San Gaspar, damos gracias por todo lo que él nos ha dado; la espiritualidad de la Preciosa Sangre, nuestra comunidad de la Preciosa Sangre y la pasión que está fundada en ellos y que nos une por todo el mundo.  Es La Sangre Preciosa que está en el centro de todo lo que hacemos, y es el ritmo del tambor de todos nuestros mensajes.  Jesús derramó su sangre para cada persona, por eso estamos llamados a valorar toda la humanidad, a honrarla, apreciarla y hacer todo lo posible para construir el Reino de Dios en medio de ella.

Hoy día y para siempre, damos gracias a Dios por darnos un mensajero tan grande y nos comprometamos de nuevo al ministerio de La Palabra que San Gaspar amó tanto  y que nos llame a la acción.  Celebramos esta fiesta de San Gaspar con corazones agradecidos y una esperanza sin límites mientras que nos acercamos al bicentenario.

Nuevo Dibujo de San Gaspar del Búfalo



Este año en que celebramos el 60 aniversario de la canonización de San Gaspar del Búfalo, comparto a ustedes una nueva imagen de nuestro santo fundador y patrono.

Esta imagen fue hecha por el administrador del blog: dibujosparacatequesis.blogspot.com/ a quien agradezco profundamente por tan valioso aporte a nuestra congregación y a la Iglesia. 

Octubre, Mes de las Misiones

mes-de-las-misiones Octubre es el mes dedicado a las misiones, y este año el título del mensaje del Santo Padre para la animación de la misión, es: “Las naciones caminarán en su luz”.

El Santo Padre señala que el objetivo de la misión de la Iglesia es “iluminar con la luz del Evangelio a todos los pueblos en su camino histórico hacia Dios, para que en Él tengan su realización plena y su cumplimiento. Debemos sentir el ansia y la pasión por iluminar a todos los pueblos, con la luz de Cristo, que brilla en el rostro de la Iglesia, para que todos se reúnan en la única familia humana, bajo la paternidad amorosa de Dios”.

Octubre es, además, el mes en que OLYMPUS DIGITAL CAMERA         celebramos la fiesta de nuestro santo  fundador San Gaspar del Búfalo, apóstol de la Preciosa Sangre. Así como el aniversario sacerdotal de muchos de nuestros misioneros, tales como: P. Mauricio Álvarez, 18 de octubre; P. Luis Briones, 20 de octubre; P. Miguel Ángel Soto, 21 de octubre.

Felicitamos a nuestra Congregación y a nuestros misioneros, y les recordamos a todos los palabras del Señor:

Les aseguro que quien haya dejado algo por seguirme y por anunciar las buenas noticias, recibirá su premio. Si dejó a sus hermanos o hermanas, a su padre o a su madre, a sus hijos, su casa o algún terreno, 30 recibirá en esta vida cien veces más casas, terrenos y familiares, aunque también será maltratado por sus enemigos. Y cuando muera, vivirá con Dios para siempre”. Mc 10, 29-30.

San Gaspar del Búfalo


1786 (6 de Enero): nace Gaspar del Búfalo en Roma. Es bautizado al dia siguiente.1788: sufre una grave enfermedad en los ojos, con peligro de muerte. Es salvado por la intercesión de S. Francisco Javier.

1808 (31 de Julio): después de completar los estudios teológicos, es ordenado sacerdote en la Iglesia de S. Vicente de Paul en Montecitorio. Celebra la primera misa el 2 de Agosto.

1810 (3 de Junio): niega juramento a Napoleón Bonaparte que había invadido los Estados Pontificios afirmando “no puedo, no quiero, no debo”. Es apresado varias veces y exiliado. Tiene una visión de Sor Inés del Verbo Encarnado sobre la que sería la Congregación de los Misioneros de la Preciosísima Sangre. Estudió también con Albertini las bases para la Congregación.

1814: intenta entrar en la Compañía de Jesús. El Papa Pio VII le nombra Missionero Apostólico y le cede el convento
y la Iglesia de S. Félix en Giano (Umbria).

1815 (15 de Agosto): Funda la Congregación. Funda varias casas: Pievetoria, Albano, Sermoneta, Terracina, Sonnino;

1822 (Marzo): se encuentra con María de Matias, que fundaría las Misioneras de la Preciosísima Sangre el 4 de Marzo de 1834.

1825 (15 de Agosto): León XIII le nombra Obispo e Internuncio de Brasil. Renuncia a este nombramiento.

1837 (28 de Diciembre): muere en Roma, después de una vida al servicio del Evangelio y de la Iglesia a través sobre
todo de las misiones populares.

1954 (Julio): canonización en S. Pedro.

Acontecimientos singulares

En Roma dio una atención especial a los comerciantes que venían del campo a la ciudad y fundó la Confradía de la Preciosa Sangre.
Salvó Sonnino, conocida por ser tierra de ladrones, de ser destruida.
Dijo un día: “Por Cristo hay que hacer mucho, deprisa y bien”.En las misiones populares que predicaba le acompañaba un gran crucifijo.

Juan XXIII definió a S. Gaspar como “el verdadero y mayor apóstol de la devoción a la Preciosa Sangre en el mundo”;Su máxima era: “hablar poco, hablar bien, hablar en el momento oportuno”.

Colaboradores